1. Para elaborar esta receta, siempre que sea posible, partirás de mariscos frescos, aunque también podrás comprarlos congelados e incluso ya cocidos. Todo dependerá del gusto propio, de la oferta disponible en el mercado, precio y demás.
2. En caso de que elijas cocerlos tú, tanto para los gambones como para el buey de mar deposita en una olla alta una mezcla de 3 litros de agua con 100 gr de sal y unas hojas de laurel. Pon a hervir.
3. Introduce los gambones previamente descongelados y cuece durante 1 minuto (Tiempo total de hervor continuado). En el caso del buey de mar, deberás mantener el hervor entre 15 y 17 minutos para una pieza de 1 kg. Una vez cocido, escurre y deja enfriar convenientemente.
4. Pela los gambones aprovechando la materia que pueda contener la cabeza y la cola, que podrás dejar entera o cortarla en 3-4 trozos por ejemplo. En el caso del buey de mar separa la concha del cuerpo. Trocea el cuerpo en 8-10 pedazos y aprovecha, con paciencia y esmero, la carne que contiene además de la de concha y patas. En este último caso podrás romperlas con ayuda de un mazo de cocina. Tómatelo con calma para evitar que se pueda colar algún trozo de cáscara con la carne ya que resulta un tanto molesto aunque alguno siempre se nos puede colar.
5. Una vez pelados los gambones y desmigado el buey de mar, mezcla y añade la salsa vinagreta al gusto. Poco a poco y probando la mezcla hasta que encuentres el punto que te más te guste. Introduce en el refrigerador.
6. Preséntalo en plato, copa o bandeja, con una ligera base de vinagreta sobre la que colocarás el salpicón. Decora con medias rodajas de limón, naranja, unas hojas de lechuga, etc., y termina espolvoreando con perejil fresco recién picado.
Y recuerda sacarlo del frigorífico unos 10 minutos antes del servicio para que despliegue todo el sabor y aroma.